En el primer año, la gata perdió dos libras: 20 por ciento de su peso. El año siguiente perdió otras cuatro libras, que para ese entonces ya sumaba como el 60 por ciento. En estos días se le han desaparecido la carne, el pelo y los huesos. Se está desvaneciendo la gata: se hizo flaca, …
Categoría: Cuento
La voz de la Amiga invisible
Una mujer se sentía perdida, como si todo lo que hacía no fuera suficiente. Caminaba con la mirada baja, esperando siempre que otros le dijeran quién era, qué valía, hacia dónde debía ir. Una noche, al borde de las lágrimas, escuchó una voz tan suave que parecía venir de dentro:—Amiga mía, ¿por qué dudas de …
Fiebres del alma
En días como estos cuando te toman la temperatura con frecuencia, una chispa de ansiedad corre por mis venas como lava ardiente y no puedo conciliar el sueño.En el tratado del Alma, Aristóteles define su concepto:(…) "el alma es esencialmente una realidad comprensible como separable del cuerpo."Cuando el alma está enferma y quebrantada, se espera …
Las madres tenían razón
Estoy acostumbrada a oír el llanto de doña Josefina todas las noches. Entre mi casa y la de ella hay un patio estrecho lleno de matas, un vano de tierra que nadie cayó en la cuenta de aprovechar, cuando levantaron estos tugurios que se fueron volviendo casas de ladrillo con el tiempo, y después ascendieron …
Ser ruin o necesitado
Sigiloso y hábil te trepaste desde el andén hasta la ventana. Esa destreza la he visto solo en los gatos, pero son tan hermosos, con ese halo de sabiduría y misticismo, que no podría compararte con ellos. Pido todas las noches que un ángel custodie a mis padres y nunca que un ser vil vulnere …
Cuando el bosque susurra
Una mujer cansada del ruido y la prisa. Entró a un bosque, buscando silencio… y encontró verdad. Se sentó bajo un árbol y escuchó. No palabras, sino susurros. Las raíces hablaban de paciencia, las hojas de equilibrio, el viento de libertad. Entendió entonces que cuidar la Tierra no es una causa, es un acto de …
Alma Fuego
Hay noches en que la luna no solo brilla… vigila.No observa desde lejos, sino que desciende con su luz para tocar la piel de quienes arden por dentro. Esa noche yo caminaba sin mapa, siguiendo un impulso antiguo, como si mis pies recordaran un camino que mi mente había olvidado. La montaña me llamaba y …