“ El libro convoca e invoca la materia del lector”, Samanta Schweblin.
Sucumbo al pensamiento mágico, que nos abandona de adultos, para elucubrar un cielo de escritores en donde ,en un altar, se le hace un tardío reconocimiento a Sara Gallardo. Un divague emocional de lectora que transita el duelo de cerrar el libro Los galgos, los galgos y que intenta mitigar la abstinencia del éxtasis*.
Ignorada por sus contemporáneos, rescatada por atentos escritores del siglo XXI y ojalá que reinvindicada por cada lector que se la encuentra en su camino.
Nacida entre ilustres,(descendiente de B.Mitre y M.Cané), rodeada de bibliotecas, la autora se formó como periodista y ,a la sombra, escribió. Su obra recorre una diversidad temática asombrosa y un conocimiento notable de lo que versa. Escribió como si en ello le fuera la vida.
Tal vez , ella pasó por alto “la maldición de ser mujer “, por mencionar un obstáculo que explique porqué no fue leída. Como sea que haya sido el contexto , logró ahondar en vidas tan extremas y opuestas como las de Eisejuaz ( personaje de la novela del mismo nombre)y la de Julián , en Los galgos , los galgos .
El primero, un despojado wichí místico y el segundo , un heredero terrateniente. Dos trayectorias vitales , la y de un nacido en cuna de oro y la de un absoluto salvaje, narradas ambas, con fluidez y verosimilitud.
En Los galgos, los galgos ,la repetición de sustantivos de su título abre un interrogante al lector y constituye una primera genialidad entre sintaxis y recurso sensorial. La imagino discutiendo el título con el editor…
El protagonista, Julián ( ¡Los galgos también lo son!)es un abogado joven y su padre acaba de morir. Hereda un campo y van con Lisa , su novia pintora, a conocerlo.
Al atravesar por primera vez el terruño legado ,ella exclama: -¡Somos dueños de un pedazo de planeta!
A él le regalan un galgo, Corsario. Chispa, la galga dorada, entrará más tarde en escena.
Dilapidan parte de la herencia en construir una casa en cuya veleta gira la silueta de un galgo. Mientras tanto, alternan con sus vidas en Buenos Aires. Él ocupa un despacho en el estudio jurídico de su padrino que lo consiente, aunque es gracias a su irascible hermano que se sostiene el negocio.
Julián , pretende ser un estanciero. Se suscribe a una revista del agro, compra hacienda, contrata un capataz. Pasará así por todas las inclemencias propias de la agricultura en las pampas de llanura fértil. Pero él no ha nacido con carencias materiales y es feliz sin saberlo, con Lisa y los galgos en La Zanja.
Yo si me supe feliz leyendo esta historia de un hombre sin mérito , que como los galgos ,solo dio pasos a campo traviesa. Y no hubo una sola página en la que no me sorprendiera una imagen o la perspicacia y agudeza para describir una conducta con pinceladas de artista.
Una trama que ha tenido en vilo mi emoción en variedad de hilos por donde tirar o que ,entrelazados, se tensaron y deshilacharon para perderse en una aguada…
Transcribo aquí un fragmento que intenta constatar lo que digo:
“Chispa creció. Nunca fue alta ni melancólica como su madre, sino esbelta y fuerte, con dos curvas de elegancia exquisita: el lomo terminado en la cola neta, y el vientre como una S horizontal. Corsario era opaco pero ella relucía. -¡Cómo no va estar enamorado de ella si hasta yo lo estoy!”
¿A quien puede importarle la vida de un hombre como Julián ?,que amó a sus galgos y a Lisa ( si, en ese orden) y que se acuartela en el mirador de esa casa a ver los cielos del atardecer y a una lechuza agorera. Sin embargo, puede ser tema de una novela gloriosa si la escribió Sara Gallardo.
*Sustantivo clave que me facilitó un escritor y ayudó a nombrar lo que sentí cuando terminé de leer este libro.
Nancy Lorenzo
Vivo en el Norte de Argentina, en la ciudad de Salta. Coordino dos clubs de lectura y con una miga y socia tenemos una pequeña librería ( oculta y con encanto). Soy lectora y librera. A veces me gusta escribir en forma de crónicas.
Felicitaciones Nancy. Definitivamente leeré a Sara Gallardo. Que reseña tan fresca y sueño estar esa librería de la ciudad de Salta.